444666067484770
 

Artículo.

  • Claudia Alarcón

¿Un hombre con corazón de cerdo? Hablemos de trasplantes de órganos

El señor David Bennett, quien no era elegible para un trasplante humano, se dio la oportunidad de participar en un procedimiento experimental de alto riesgo para recibir un corazón de cerdo genéticamente modificado: el trasplante fue exitoso. El siete de enero de este año se realizó este histórico procedimiento quirúrgico en el Centro Médico de la Universidad de Maryland en Baltimore, liderado por el cirujano Dr. Bartley Griffith. Sin embargo, la idea y procedimiento técnico fue desarrollado gracias al Dr. Muhammad Mohiuddin, líder en xenotrasplantes (trasplantes animal-humano).


Millones de personas están en lista de espera de órganos (más de 100.000 en USA, 22.000 en México, 11.000 en Argentina, 5,000 en España). Algunos países, como USA, Francia y Reino Unido han informado una reducción del 50% en los trasplantes debido a la pandemia de COVID-19. En promedio, 17 personas mueren cada día esperando órganos.


Bennett, a pesar de necesitar un corazón, no podía estar en la lista de espera debido a su condición médica, por lo que se animó a participar en este xenotrasplante, ya que como indicó antes de su cirugía, "no tenía nada que perder".

¿Cómo es esto posible?

Los trasplantes de animal a humano, llamados xenotrasplantes, no son nuevos. Se han intentado hacer desde los 60s (inclusive desde antes), pero no se había tenido éxito. ¿Qué causaba su falla? Nuestros sistemas inmunológicos son muy inteligentes y fuertes, por lo que atacan casi instantáneamente el tejido extraño, más si no es "de humano". Sin embargo, hoy en día se pueden modificar los órganos genéticamente con alta precisión, lo cual hizo este trasplante posible. Pero, antes de hablar a detalle de este procedimiento, veamos un poco de la historia del progreso de esta interesante rama. En la década de 1960, se trasplantaron riñones de chimpancé a algunos pacientes humanos, sin embargo, el receptor que más vivió, sólo duro nueve meses debido a la incompatibilidad del órgano. Luego, en 1983 se trasplantó un corazón de babuino a un bebé (llamado Baby Fae) quien murió 20 días después, lamentablemente. Tras ver que los primates no eran la mejor opción, los científicos usaron otros modelos de animales hasta llegar al cerdo. ¿Por qué? Se escogen los cerdos para la obtención de órganos porque son más fáciles de criar y sus órganos pueden alcanzar el tamaño de un adulto humano en sólo seis meses.


Bueno, si ya tenemos al cerdo, ¿cómo mejoraron la afinidad de su corazón para que el cuerpo de Bennett lo aceptara? Esta es la parte más interesante.


Para aumentar las posibilidades de un trasplante exitoso, los científicos buscaron tecnologías de edición y clonación de genes para alterar genéticamente los órganos, de tal forma que sea menos probable que el paciente los rechace. En 2020, Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna recibieron el Premio Nobel de Química por el desarrollo de las "tijeras genéticas" CRISPR-Cas9. Este desarrollo ejemplifica la especificidad que se puede lograr hoy en día en la modificación de genes.


La respuesta, entonces, está en modificar los genes del corazón del cerdo antes de trasplantarlo. Revivicor, una compañía de medicina regenerativa, fue la responsable de proporcionar el corazón del cerdo para la cirugía.


Realizaron 10 modificaciones genéticas en el corazón (dentro del cerdo).

De acuerdo con Kelly Servick en su artículo publicado en la revista Science, se anularon o desactivaron 3 genes, incluido un gen que codifica una molécula que provocaría una respuesta de rechazo humano agresiva. Luego, el gen de crecimiento se inactivó para evitar que el corazón del cerdo creciera después de implantarlo. Finalmente, se realizaron seis ajustes en el corazón del cerdo como adiciones de genes humanos: dos genes antiinflamatorios, dos genes que promueven la coagulación sanguínea normal y previenen el daño de los vasos sanguíneos, y otras dos proteínas reguladoras que ayudan a reducir la respuesta de los anticuerpos.

¿Qué sigue?

Si ya se normalizaran este tipo de trasplantes, ¿qué regulaciones y aspectos éticos regirían el campo? Se debe especificar ahora quién puede ser elegible para este tipo de procedimiento, también, es necesario hacer más pruebas y mejoras para asegurar que sea seguro y se debe monitorear a los receptores para ver si en verdad mejora su calidad de vida.


¿Hay alternativas al uso de animales?


Sí, la impresión de tejidos es un claro ejemplo que ya ha tenido hitos en su novedosa trayectoria. Sin embargo, aún falta recorrer camino para lograr que se llegue al mercado y a nuestros hospitales. Sigámosle la pista a la ciencia. ¡En Ciencia Sí, te mantendremos actualizado! Síguenos en redes sociales: @ciencia_si





Claudia Alarcón

@claudia.alarconlpz