444666067484770
 

Artículo.

  • Elisa Huerta

¿Respiramos, absorbemos y comemos toxinas diariamente?


Increíble o no, así es. En nuestro día a día estamos en contacto con un sinfín de toxinas invisibles al ojo humano. Dichas toxinas son una de las principales causas de contaminación, además ahora también se sabe que tienen efectos altamente nocivos para la salud humana y de muchos otros animales y plantas. Pero déjame te cuento un poco más cómo es que algunas de estas toxinas conviven con nosotros, cómo entran a nuestro cuerpo y el grave daño que pueden causarnos.



Existen muchas sustancias químicas con nombres un tanto difíciles de leer y pronunciar, en este caso nos centraremos en los plastificantes y retardadores de llama organofosforados, que abreviaremos y le llamaremos solo OP. Estas sustancias OP se pueden encontrar adheridas en productos de consumo cotidiano. Algunos de ellos ni te hubieras imaginado que las tuvieran. Por ejemplo, en muebles del hogar como comedores y salas, tapicería, textiles, material de construcción, plásticos como el PVC con el que se producen algunos botes, envases, tuberías, guantes y otros productos; aceites de motores, aparatos electrónicos como celulares, computadoras y TV; hasta en algunos envases de alimentos. Los OP son añadidos a todos estos productos casi al final del proceso de fabricación; lo que permite una fácil volatilización, propiciando la liberación de OP al ambiente con el simple uso de los productos. Al encontrarse las moléculas de OP en el ambiente, éstas son absorbidas por casi cualquier cosa con la que se encuentren, contaminando así todo a su paso: aire, agua, suelo y vida. Siendo la lluvia y el drenaje una de las formas más comunes de adherir estas moléculas a cuerpos de agua limpios y al suelo.


¿Cómo es que llegan a nosotros?


Pues como ya se dijo, las sustancias OP al ser liberadas al ambiente pueden ingresar a los seres vivos de diferentes formas, ya sea inhaladas, ingeridas, respiradas o hasta absorbidas por la piel de animales y plantas, que pueden o no ser usadas para nuestro consumo. Aunque hay muchas formas en las cuales estas moléculas pueden incorporarse al cuerpo humano, la forma más común no es ni alimentándonos de otros animales contaminados, ni bebiendo agua contaminada, sino, con el simple hecho de estar en casa y ¡respirar! Difícil de creer ¿no?, con el simple hecho de encontrarnos cerca de objetos que tengan estos OP como lo son los celulares o computadoras. Absorbemos en mayor cantidad dicha sustancia tóxica por medio del polvo que hay dentro de casas, hoteles, salones de clases, hospitales, autos, etc.


¿Y eso cómo nos afecta?


A mediano o largo plazo, los OP pueden llegar a ocasionarnos desde alteraciones leves en nuestras hormonas, intoxicación, problemas de fertilidad y hasta graves efectos cancerígenos y neurotóxicos. ¿Te imaginas estar consumiendo esta sustancia ahora mismo, por el simple hecho de respirar pequeñas partículas que se encuentren en el aire dentro de la habitación donde estás leyendo esto? Pues en realidad, eso es exactamente lo que pasa.

En la actualidad, casi en todos los rincones del planeta se pueden encontrar los OP y esto se debe porque incluso los procesos de producción, uso, eliminación y reciclaje ocupan y expiden estas sustancias químicas. Sumado a que su producción y uso han ido en aumento a causa de la demanda entre los consumidores que adquieren estos productos.


¿Qué podemos hacer?


A pesar de la triste e impactante noticia que acabas de leer, es posible que estés pensando: “¿Aún se puede hacer algo para evitar seguir consumiendo estos agentes tóxicos?”

De hecho, hay muchas cosas que se pueden hacer. Desde regular o disminuir el uso de aparatos electrónicos, darle un buen uso o vida útil a los productos que ya tenemos en casa, evitar caer en el consumismo y compras innecesarias, reducir el uso del automóvil (siempre que no sea necesario), no tirar basura o cosas que ya no deseamos en las calles; separar, reutilizar y llevar a reciclar nuestra basura o productos cuya vida útil haya finalizado o incluso evitar el consumo de plásticos de un solo uso.


Mientras sigamos comprando y desechando exponencialmente productos de este tipo, las sustancias OP en el ambiente irán en aumento atentando contra nuestra salud y la de nuestro planeta. Recuerda que las pequeñas acciones también cuentan.




Elisa Huerta

diariodeunabiologa.curiosos@gmail.com

Instagram @diario_de_una_biologa

Facebook @diariodeunabiologa.curiosos

Tik Tok @diariodeunabiologa

Youtube Diario de una bióloga