Articulo.

¿Respiramos, absorbemos y comemos toxinas diariamente?

Actualizado: jun 8


Increíble o no, así es. En nuestro día a día estamos en contacto con un sinfín de toxinas invisibles al ojo humano. Dichas toxinas son una de las principales causas de contaminación, además ahora también se sabe que tienen efectos altamente nocivos para la salud humana y de muchos otros animales y plantas. Pero déjame te cuento un poco más cómo es que algunas de estas toxinas conviven con nosotros, cómo entran a nuestro cuerpo y el grave daño que pueden causarnos.



Existen muchas sustancias químicas con nombres un tanto difíciles de leer y pronunciar, en este caso nos centraremos en los plastificantes y retardadores de llama organofosforados, que abreviaremos y le llamaremos solo OP. Estas sustancias OP se pueden encontrar adheridas en productos de consumo cotidiano. Algunos de ellos ni te hubieras imaginado que las tuvieran. Por ejemplo, en muebles del hogar como comedores y salas, tapicería, textiles, material de construcción, plásticos como el PVC con el que se producen algunos botes, envases, tuberías, guantes y otros productos; aceites de motores, aparatos electrónicos como celulares, computadoras y TV; hasta en algunos envases de alimentos. Los OP son añadidos a todos estos productos casi al final del proceso de fabricación; lo que permite una fácil volatilización, propiciando la liberación de OP al ambiente con el simple uso de los productos. Al encontrarse las moléculas de OP en el ambiente, éstas son absorbidas por casi cualquier cosa con la que se encuentren, contaminando así todo a su paso: aire, agua, suelo y vida. Siendo la lluvia y el drenaje una de las formas más comunes de adherir estas moléculas a cuerpos de agua limpios y al suelo.


¿Cómo es que llegan a nosotros?


Pues como ya se dijo, las sustancias OP al ser liberadas al ambiente pueden ingresar a los seres vivos de diferentes formas, ya sea inhaladas, ingeridas, respiradas o hasta absorbidas por la piel de animales y plantas, que pueden o no ser usadas para nuestro consumo. Aunque hay muchas formas en las cuales estas moléculas pueden incorporarse al cuerpo humano, la forma más común no es ni alimentándonos de otros animales contaminados, ni bebiendo agua contaminada, sino, con el simple hecho de estar en casa y ¡respirar! Difícil de creer ¿no?, con el simple hecho de encontrarnos cerca de objetos que tengan estos OP como lo son los celulares o computadoras. Absorbemos en mayor cantidad dicha sustancia tóxica por medio del polvo que hay dentro de casas, hoteles, salones de clases, hospitales, autos, etc.