Articulo.

¿Organismos genéticamente modificados? Parte 1

Todos, absolutamente todos (o la mayoría), hemos escuchado alguna vez en nuestra vida la palabra “Organismo Genéticamente Modificado (OGM)” o transgénicos. Y te aseguro que muchas veces te has preguntado: ¿Qué son en realidad los OGMs?, ¿son benéficos o malos para nuestra vida diaria?, ¿cuál es la evidencia que argumenta si realmente son buenos o malos? y una de las más importantes, ¿qué opciones hay si me interesa este tema y quiero ser un experto en ello? En fin, es hora de aclarar el bendito término de los OGMs. Para ello, me gustaría hacer una pequeña serie acerca de este tema, y como lo leíste en el título de esta entrada, tendremos por lo menos cuatro pequeños artículos por separado para compartir con ustedes lo más interesante de los OGMs.


¿Qué son los OGMs?


Los OGMs son organismos que sufren modificaciones genéticas de forma intencional para que adquieran características que son de nuestro interés.

De acuerdo con la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), agencia gubernamental mexicana encargada de regular y prevenir riesgos a la salud, un organismo genéticamente modificado “[…] es aquel organismo vivo desarrollado por científicos, en el que se ha alterado o modificado su material genético mediante el uso de técnicas de ingeniería genética, diferentes a las modificaciones tradicionales. Estos organismos genéticamente modificados han sido desarrollados para obtener características deseadas específicas.” Y de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés),“[…] se entiende cualquier organismo vivo que posea una combinación nueva de material genético que se haya obtenido mediante la aplicación de la biotecnología moderna.”


Básicamente, un OGM es un ser vivo, ya sea unicelular, formado por una sola célula como las bacterias, o pluricelular, creado por múltiples células como una planta o animal, que ha sufrido modificaciones en su material genético (su ADN) de forma intencional para mejorarlo y lograr que desarrolle características que son de nuestro interés.

Sin embargo, estos deben tener algo en común para poder ser usados y es que no deben causar riesgos o daños a la salud de la población o medio ambiente. Principalmente si estarán en contacto directo con otros organismos vivos. Esto está establecido en la ley mexicana, por la LBOGM_061120, y en otros países latinoamericanos por su respectiva normatividad.