Articulo.

Moldeadores del futuro: Estrella Salazar

Actualizado: nov 21

Estrella Salazar a sus 16 años estudia Ingeniería en Biotecnología en la Universidad Abierta y a Distancia de México. Actualmente, realiza una estancia académica en el departamento de Ingeniería Biomédica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. A los 14 años se convirtió en una de las personas más jóvenes en recibir entrenamiento en el laboratorio del departamento de Medicina Genómica y Toxicología Ambiental del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM. También, fue seleccionada para el premio estatal de la Juventud 2021 del Estado de México en la modalidad virtual categoría STEM 2030 ediciones globales. Recientemente, ha sido elegida para participar en el International Air Space Program 2022, programa educativo que se llevará a cabo en instalaciones de la NASA.

¿Cómo fue el proceso de acreditación de la secundaria y preparatoria a tus 15 años?


Desde que estaba en la secundaria yo quería saber más, aprender más de lo que veía en el salón de clases, y aunque participaba en competencias necesitaba conocer más, investigar. Les comenté a mis padres y me dijeron que se podría adelantar los grados, así que, cuando tenía 14 años mis papás me dieron de baja de la secundaria, justo cuando estaba en segundo grado. Obviamente me hicieron muchas preguntas, porque también está la parte emocional, ya que muchas veces la gente está en contra de esto porque se dice que uno pierde la infancia, en este caso también la adolescencia, pero yo digo que no, en realidad me apasionaba tanto investigar y me sigue apasionando, que fue la decisión correcta, darme baja de la secundaria. Después, presenté los exámenes por el INEA, fue un poco complicado porque no es común esto, después también acredité la preparatoria por el CENEVAL en un sólo examen y a la par tuve la oportunidad de tener mi primera experiencia en un laboratorio de la UNAM, así que todo se complementó perfectamente.


Para Estrella Salazar qué es la ciencia


Para mí la ciencia es una forma de pensar. Más allá de un sistema de conocimientos, es una forma de pensar que nos permite entender la naturaleza, cuestionarnos principalmente. La curiosidad es el motor de la ciencia y es ella quien nos impulsa a poder seguir descubriendo e investigando. Lamentablemente, en las redes sociales se comparte mucho que, la ciencia es únicamente un conocimiento estructurado, pero no, la verdad es que hay que darla a conocer como una forma de pensar que nos convierte más analíticos, críticos, que nos permiten hacernos preguntas y crear soluciones para nuestro entorno.


Coincido totalmente, una parte muy importante es la formación del pensamiento crítico y la ciencia ayuda a desarrollarlo. ¿Por qué consideras que es necesario propiciar el interés científico a una corta edad?


Pienso que todos los niños son científicos desde el momento en que nacen. Lamentablemente, esa curiosidad es inhibida por el ambiente, incluso por los mismos padres. Por ejemplo, cuando un niño pregunta y pregunta qué pasa, por qué pasa esto muchas veces los padres dicen: “Deja de hacer preguntas y ve a hacer otra cosa”; en cambio, yo pienso que es muy necesario propiciar ese interés a través de que los padres justamente les digan a sus hijos que hacer preguntas está bien, que usar la mente a través de las preguntas está perfecto, increíble. Ahí es cuando yo considero que es fundamental propiciarlo, más bien creo que se debe aumentar todavía más la curiosidad que por naturaleza ellos tienen y nunca subestimar la capacidad de los niños, NUNCA. Y si tú no sabes la respuesta a esa pregunta, es preferente que le enseñes a investigar, obtener información, analizar, observar y qué mejor que tú le digas a este niño tú puedes ser la próxima persona que lo descubras y yo creo que esto hace que el niño definitivamente vea a su curiosidad como un motor y que después haga su camino definitivamente en la ciencia y la tecnología.


¿Por qué te inclinaste a comenzar un camino en la investigación?